Autor: Anónimo

Resumen: Me la metió hasta dentro, no me dolió mucho porque el agujero ya se había hecho a la medida y empezó a bombear para dentro y fuera, creí que me moría, no se si de gusto o de dolor.

 

Contenido: Hola a todos, tengo 29 años y soy de Cantabria en el norte de España. Me imagino que estaréis cansados de escuchar al principio la misma cantinela común que tenemos todas las travestis de vestirnos con las prendas de mama y de las hermanas, pero es que lo necesitamos contar, para coger confianza con vosotros. En mi caso yo tenía 13 años mi madre no se porqué un día cuando salía del baño me dijo: “mira que tetitas tienes”, “un día te voy a comprar un sujetador”. La frase me dejó trastornada, ¿A que se habría referido mi madre? No me la podía quitar de la cabeza. Esa misma tarde cuando fui a echar la ropa sucia vi que había un sujetador de mi madre, lo toque y me encantó su tacto y me lo probé, fue deliciosa la sensación.

A los dos días mis padres se iban de excursión toda la tarde y yo les puso una excusa y me quedé sola en casa. En cuanto se marcharon fui al armario de mi madre para volver a tener la sensación del sujetador, pero cuando lo abrí vi todo un mundo de posibilidades, así que decidí vestirme entera. Con esos años era lampiña (ahora también…estoy depilada) y me puse un conjunto interior blanco con leotardos verdes (que no pegaban ni con cola), una blusa rosa ajustada con una falda negra larga muy bonita y unos zapatos (que me quedaban un poco pequeños).Después me maquillé con tonos rosas y morados y me pinté hasta las uñas. Me veía preciosa. ¡Que excitación!.

A partir de ese momento ya nació Maica y ya no pude parar de vestirme. Pero tenía muchas dudas ya que a mi me seguían gustando las mujeres y no encontraba a los hombre atractivos. Fantaseaba con ser mujer, me encantaría ser Mujer pero no los hombres. Que raro (pensaba).Lo intentaba dejar miles de veces pero luego siempre volvía , daba igual si tuviese novia que no.
Además poco a poco fui descubriendo más cosas como mi sexualidad e Internet. Una que descubrí que yo también tenía un agujero común al de las mujeres siempre que me vestía terminaba con algo con forma de pene (zanahorias, rotuladores gordos…) dentro de mi culito hasta que llegaba al orgasmo. Y en Internet conocí a muchas amigas que me ayudaban, me daban seguridad al ver que había más gente como yo. Y también empecé conocer a chicos con los que catear y hablar por teléfono. He de reconocer que me encantaba a veces calentarles y sentir que alguien me deseaba tal y como era.

Hasta que hace unos días decidí que ya estaba harta del closet, de fantasías y tonterías y quería demostrarme que se siente siendo un día realmente una mujer. Así que según me levanté me depilé todas las piernas y dejé todo mi cuerpo sin un pelo excepto un poco en el vello púbico. El pecho y brazos siempre lo llevo depilado. Cogí toda mi ropa, mis botas y me marche a Bilbao. Allí compré una peluca mejor que la que tenía y algunos complementos y maquillaje más y me fui a un hotelito de Baracaldo. Después de comer Me empecé a arreglar, primero me puse un conjunto de sujetador y braga negro y las medias (sin la sensación de las medias en mis piernas no es lo mismo) las botas. Me veía preciosa con las piernas tan sexys. Y comencé a maquillarme con tonos azules y grises y labios granate. Me quedó muy bien, me puse la peluca y me vestí con una blusa semitransparente granate y una falda muy hippie del mismo color. Modestia aparte la verdad es que estaba muy bien, porque soy bajita y delgada, y aunque se notaba algo de corpulencia porque soy muy deportista, estaba fenomenal, muy moderna, femenina y sexy.

Una vez estaba vestida me apetecía salir a dar una vuelta. Allí no me conocía nadie, así que podría hacerlo sin problema. Cogí el bolso, abrigo y salí. El recepcionista me miró con cara rara, como diciendo que quien era esta pero no dijo nada.

Salí y al principio es una sensación extraña, porque te crees que todo el mundo está mirándote, pero no es cierto, la gente va a sus cosas. La verdad es que sentir el viento en las piernas rozando con las medias, mientras andas por sobre los tacones por la calle es genial. Encontré un ciber y entré para que me viesen mis amigos cibernéticos por la cam. La verdad es que nadie nota que eres un travesti y si lo notan son muy discretos, la verdad es que me sentía muy cómoda. Con voz lo más suave que pude le pedí un ordenador al dependiente y me puse a chatear. Puse la cam con varios amigos y había dos de Bilbao, con uno de ellos había hablado varias veces de quedar pero al final ninguno de los dos podía o surgía algo. Cuando le dije que estaba en Baracaldo y me vio por la cam me dijo que podía quedar. a mi me apetecía estar con un hombre, así que quedamos en la puerta del teatro principal, allí hay un parking. Quedamos en 1 hora. Seguí cateando y me dieron mucha confianza los piropos y halagos que recibí por Internet. Llegada la hora me fui acercando al teatro, estaba excitadísima.

Llegué diez minutos antes. Me comían los nervios, Y si era un friqui o un raro o un peligroso, estaba un poco acojonada. Él llegó 15 minutos tarde, ya pensé que me daba algo. Estaba bastante bien, un poco gordito pero de cara bastante guapo, me conoció y me dio dos besos, me piropeó diciendo que era muy guapa y empezamos a hablar (él también parecía nervioso) eso me tranquilizaba. Charlamos un rato sobre los trabajos y cosas en general y parecía un tipo normal, dimos una vuelta y me empecé a sentir cómoda, me agarró de la cintura y me gustó mucho, le dije de tomar algo en un bar, entramos y pidió el. Seguimos hablando y en un momento se acerco y me besó, eso me encantó, besaba muy bien y me encantaba el roce de su barba de dos días sobre mi cara. Seguimos besándonos en la calle y me dijo que donde podíamos hacerlo, yo le dije de la habitación del hotel y nos dirigimos hacia allí besándonos y metiéndome mano. Cuando entramos en el hotel el recepcionista por su cara debió flipar, pero yo estaba lo que estaba, nada más entrar en la habitación seguimos besándonos y metiéndonos mano, yo le tocaba el instrumento por encima del pantalón y se sentía hermosa.

Se la saqué y comencé a acariciar, él me bajó la blusa y los tirantes del sujetador y comenzó a chuparme los pezones, ummm que rico, en eso me agaché y me la metí en la boca, sabia muy bien, después de unas chupaditas le puse un capuchón y comencé a mamarla despacito, me encantó, cada vez con más ritmo la metía y sacaba de mi boca y con mi lengua le acariciaba el glande. Cuando ya llevábamos un rato, me dijo que le tocaba a él, me bajó la falda, las medias y la braga y se agachó para mamármela, lo hizo tan rico que me acabé corriendo.

Seguido me agaché y seguí mamándosela, la verdad es que le excitaba mucho porque no se le bajaba ni un momento. Me dijo que quería follarme y yo estaba loquita por sentirla dentro. Le dije que se tumbase en la cama, que al principio me gustaba a mí arriba. se tumbo, me terminé de quitar la falda y la blusa y me quede en sujetador, medias y tacones, me senté encima de él y comencé poco a poco a introducirme su hermoso instrumento de unos 18 centímetros, que gusssstoooo!!!, al principio me dolía muchísimo y eso que me había echado vaselina mientras me vestía por si acaso llegaba este momento, pero poco a poco mi ano fue cediendo y entraba más y más, una vez entera adentro yo creí que me moría, comencé a sacarla, ya dolía menos, y volvía meterla y a sacarla, cada vez más y más rápido y ya empezaba a gustarme, seguí un rato más, hasta que él me dijo de cambiar.

Me puse a cuatro patas y me la metió hasta dentro, no me dolió mucho porque el agujero ya se había hecho a la medida y empezó a bombear para dentro y fuera, creí que me moría, no se si de gusto o de dolor, pero me encantaba.
Hasta que acabó corriéndose dentro. Le quité el condón y se la acaricié, me había encantado, se la limpié con la boca, me sentía una zorra y la verdad es que mi culo pedía más gusto, pero el ya no podía mas, nos dimos unos cuantos besos más y se vistió y se marchó. Yo me quedé tumbada con el culo dolorido pero con una sonrisa de gusto que no la recuerdo en mi vida. Me volví a vestir y salí a dar una vuelta por la calle, necesitaba pensar, pensar en que esto es lo que quería en mi vida. quiero ser una mujer.

Autor: Luis
  Resumen: Una sesión de gimnasia se trasforma en una buena sesión de sexo.
   
   
  Contenido: Yo no me considero homosexual, de hecho tenia novia desde hacia 3 años cuando sucedió este hecho. Ya desde la adolescencia me había atraído un amigo mío y más concretamente su polla. Aprovechaba cualquier oportunidad para intentar vérsela y a mí también me gustaba exhibirme para que él me la viera. Yo estoy operado de fimosis, por lo que siempre la tengo descapullada. Esto a veces nos llevo atener conversaciones sobre nuestras pollas, lo que a mí excitaba muchísimo. Pero él tenía un miembro excepcional. Un día hablando de tamaños, me dijo que le media 19 centímetros. Yo le conteste que la mía 14, que no esta mal. Pero él me dijo que para tenerla descapullada era poco, pero bueno. Cuando el cumplió 18 años tenia novia, yo tampoco tarde en empezar con una chica, y así nos fuimos distanciando un poco. Quedábamos de vez en cuando pero no era lo mismo. Cuando yo tenía 22 años, me encontré un día de fiesta con Javi, que asi se llamaba. Estuvimos hablando de que tal nos iba la vida y esas cosas. Él lo había dejado con su novia después de 4 años. Después de un rato decidimos quedar un día para jugar un frontón. El miércoles llegamos al frontón, nos metimos en nuestro vestuario. El hecho de volver a ver como se cambiaba me produjo una gran excitación y me trajo a la cabeza viejos recuerdos. Y cuando se quito el slip para ponerse un pantalón de neopreno de esos adelgazantes volví a contemplar ese precioso miembro que seguía igual que como lo recordaba. Teníamos cogida la pista para una hora. Pero él a los 35 minutos le dio un tirón en el cuadriceps, o eso pensaba yo en esos momentos. Fuimos a nuestro vestuario. Una vez allí yo me empecé a desnudar para ir a la ducha. Como hacia años, yo primero me desnudaba completamente y luego sin prisa buscaba la toalla y el champú y así podía lucirme un poco. Él también se había desnudado y se empezó a frotar un poco la pierna por donde presumiblemente le dolía. Yo me estaba empezando a calentar por lo que me metí en la ducha y la di que saliera un poco fría para calmarme un poco. Salí y empecé a secarme fuera, poco a poco acariciándome, perdón secándome casi enfrente de el. Creo que por una vez le estaba empezando a excitar yo a el. La ducha no tenía cortina ni nada, y al verle como se enjabonaba y frotaba su cuerpo me hizo empalmar. Por lo que enrolle la toalla. Cuando salió de la ducha se seco y yo mientras le observaba como se secaba su cuerpo y su enorme polla. Sin vestirse, puso la toalla sobre el banco y me pidió que le diera un pequeño masaje en la zona dañada con una crema que traía para los tirones. Era una crema muy grasienta que resbalaba bien por la piel. Yo cogí y empecé a frotarle su pierna. Enseguida me volví a empalmar al verle tumbado boca abajo completamente desnudo y con ese culo que tantas veces había querido tocar. Así que no lo pude evitar y comencé a subir con la mano y a frotarle también el glúteo. De vez en cuando se me escapaba un poco la mano y algún dedo rozaba y se metía por la línea del culo. Hasta que en una de esas veces, le debí producir algo placer ya que dio un pequeño gemido. Así yo me quite la toalla y la tire al suelo de forma que él pudiera verla caer, y así saber que yo me había desnudado. Mientras le frotaba con una mano con la otra me estaba, masturbando. A estas alturas ya me da igual lo que pensara de mí. Era una oportunidad única y no lo podía dejar pasar. La excitación provoco que no tardara ni un minuto en correrme cayendo todo mi semen sobre su cuerpo. El se había dado cuenta. Y se levanto y vi como él estaba completamente empalmado. – ¿Qué has hecho pájaro? – Correrme sobre tu cuerpo. Y ahora ven que tu te vas a correr en mi boca Así el se acerco y comencé a tragarme esos 19 cm. En mi boca. Había deseado hacer esto durante mucho tiempo. Me la metía, la volvía sacar y se la lamía entera como un caramelo, me metía sus huevos, chupaba y lamía su puntita, los líquidos que iba emanando, la lamía una y otra vez y le comía sus huevos, subía hasta su ombligo lamiendo todos los pelos que había a su alrededor. El no paraba de gemir. Se la seguí chupando y a la vez empecé a jugar con los dedos por su culo. Introduciendo uno poco a poco a la vez que le lamía su precioso capullo. No tardo en correrse dentro de mi boca a la vez que yo ya le metía dos dedos por el culo, me trague todo su semen y lamí también lo que le quedaba por la polla, me levante y le bese pasándole así algo de su semen a su boca lo que le gusto. Yo estaba como una moto y él tenia ya el culo un poco abierto por lo que le dije que se pusiera en cuatro patas. Me agarre la polla y la fui a cercando a su preciosa cueva. Le iba penetrando poco a poco pero parecía que le dolía mucho, así que me la saque me escupí bien la mano y me frote con esa mano la polla lo que la hacia que penetrara mejor. Ahora casi no hubo problemas y pronto el dolor inicial se le transformo en un gran placer. A la vez que yo le penetraba el se estaba, masturbando. Estaba disfrutando mucho, era un polvo maravilloso. El se corrió antes que yo, mientras se corría el apretó el culo lo me hizo disfrutar más y correrme en su interior enseguida expulsando todo mi esperma en su interior. Después estábamos exhaustos y nos tumbamos en el suelo hablando sobre lo que había pasado, hasta que decidió que lo mejor era ir a su casa porque se encontraba solo y teníamos toda la tarde para los dos. Me agarro y me dio un beso en la boca. Ya en su casa estaba deseando ser penetrado por su preciosa y grandiosa polla. Su beso fue bajando. Empezó a comerme y lamerme una oreja lo que me estaba poniendo como una moto. Mientras él lamía mi oreja yo le iba desatando el pantalón para empezar a sacar su polla, enseguida comencé a masturbarle. Pero pronto me corto porque él empezó a bajar y a desabrocharme la camisa para seguir lamiendo mi pecho. Se detuvo en mis pezones lamiéndoles como si a una mujer se lo estuviera haciendo. Mientras llegaba a mi ombligo empezó a desatarme el pantalón y a bajarme el calzoncillo. Mí polla salió grande y gorda y él ya se la dirigía hacia su boca. Pero antes de empezar a chupármela, se dedico a lamerla y meterse mis huevos en la boca. Las pequeñas gotas de líquido preseminal que salía las cogió con un dedo e hizo que empezara a lamerlo. Me estaba chupando mis propios fluidos. Pero pronto se bajo otra vez y ahora ya si empezó a chupármela, primero empezó suavemente, pero al oír mis primeros gemidos acelero los movimientos a la vez que con su mano empezaba a pasarla cerca de mi culo, y a introducir un dedo. Al introducir ese dedo, me hizo sentir en el cielo y le hice saber que pronto me iba a venir. Al decirle esto me cogió por el culo y me apretó hacia él. Así me vine en su boca. No se podía tragar todo y le caían estos alrededor de la boca. Al levantarse nos besamos y yo lamía los pequeños restos que quedaban alrededor de su boca. Ya había dilatado algo mi culo y después de ponerme a cuatro patas me metió de nuevo 2 dedos para luego coger su minga y empezar a metérmela poco a poco, con cuidado, para intentar hacerme el menor daño posible. Una vez que mi culo ya se había adaptado a su miembro él empezó a acelerar los movimientos y ya notaba como sus huevos chocaban contra mis glúteos y eso me volvía loco y provoco de nuevo otra erección en mí. Siempre había deseado tener esa polla dentro de mí y ahora por fin la estaba teniendo y me volvía loco. Él aceleró más los movimientos y gemía cada vez mas, no iba a tardar en correrse y empezó a venirse dentro de mí y yo apreté mis glúteos para hacerle sentir mejor todavía. Ahora yo quería penetrarle a él, se tumbo en el suelo y levanto sus piernas, después de lamerme un dedo se lo metí, luego acerque mi lengua para empezar a lamerle el culo, ya le estaba metiendo dos dedos y mi polla estaba con unas ganas tremendas así que no me demore más y sin pensar en el daño que le iba a hacer se la introduje de repente. Pero una vez que su culo se adapto, el ya gemía de placer al igual que yo. Al ver como mis huevos chocaban contra su cuerpo mi excite más aun y me corrí dentro de su interior. Después de ducharme y de besarnos me fui. Ahora cuando quiero engañar a mi novia no recurro a una mujer y él tampoco.
Autor: Anonimo
Resumen: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares.
   
   
Contenido: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares. Las hay desde rubias naturales hasta color caoba con rasgos y formas que siempre mantienen trabajando tu mente en función de las curvas femeninas.Aquel día temprano había estado en el chat con una amiga que vive en Toronto y que es muy caliente, siempre me escribe frases que hacen pensar que ella pasa todo el día y la noche frente a su pantalla sosteniendo sexo virtual. Sin embargo con ella somos muy buenos amigos y charlamos de todo, incluso me cuenta de sus encuentros “Cibersex”. Aquella noche le dije que de cumpleaños había invitado a mi novia a bailar, pero que ella me había abandonado aduciendo un fuerte dolor de cabeza, entonces me sugirió que llamara a alguien e inmediatamente pensé en una chica que siempre me ha mirado con ojos golositos y yo nunca le había hecho caso. La llamé y ….- Hola Milena!
– Hola Cómo Estas???
– Muy bien, pensando en como celebrar mi cumpleaños… Qué tal si vamos a bailar…??
– Pero es que ya son las diez.
– Y que importa?? La noche es joven y la rumba hasta ahora comienza…
– Ok Ok, entonces pasa por mí y vamos listo…
– Listo. Bye.

Le conté de esto a mi ciber amiga y ella se entusiasmó y me dijo, “Felicitaciones amigo y procura tener SEXO esta noche…”. Pasé por mi amiga y fuimos a bailar. Hablamos de bobadas y mientras degustábamos unos rones le conté que de mi compañía anterior me habían ordenado hacerme unos chequeos médicos y que quien me había revisado por completo era una mujer médica y que me había quedado sorprendido por la actitud de ella, quien era como de unos 40. Me revisó por todas partes y que me hizo quitar toda la ropa excepto la interior. Al final del examen quiso revisar si tenía alguna hernia y para palpar por encima de la vejiga me pidió disculpas y se sonrojó antes de meter los dedos por debajo del interior.

La que se excito fué mi amiga cuando le conté que ese examen traía a mi recuerdo otro que me hicieron hace como 6 años cuando entré a un programa de medicina prepagada y el examen de admisión también me lo hizo una mujer. Ella era joven y al consultorio entramos los tres del grupo familiar, Mi hijo, mi esposa (Hoy Ex) y yo. Primero los revisó a ellos y aunque ninguno abandonó el consultorio yo fuí el último de la revisión. Ella me pidió que me desnudara por completo y que me quedara detrás del biombo en la camilla de revisión. Hizo todo su examen y por último me revisó los genitales y yo ví su cara de sorpresa cuando me vió, ya que pienso que muy pocas veces había visto unos genitales masculinos rasurados y luego ella tratando de disimular la situación, tomó mis testículos y los palpó y examinó cuidadosamente, luego tomó mi pene y también lo palpó y casi diría que acarició con mucho cuidado, aunque yo estaba notando su turbación.

Mi amiga que estaba escuchando mi relato parece que también se excitó, no se si era por imaginarse mi zona púbica razurada o por el relato en sí. Seguimos bailando y ella le dijo al Disc Jokey que pusiera una canción de “Happy Birthday”, me cantó y luego me besó en la boca y después yo aproveché dos ocasiones más y la besé. Y nos fuimos calentando y entre baile y descanso nos acariciamos por diferentes partes del cuerpo, sin llegar a insinuar un deseo claro de sexo. Terminamos de bailar como a las 2 am y salimos supuestamente dispuestos a dormir. El camino obliga a pasar cerca de mi casa y yo le dije que si quería conocer mi apartamento y ella me dijo que que íbamos a hacer y yo le dije que solo seguir bailando y me dijo que sí.

Llegamos, nos preparamos un poquito de ron y seguimos bailando. Ella se sentó después de bailar una salsa y yo me senté a su lado en un sofá (que es sofacama), empezamos a mirarnos a los ojos y le pregunté si estaba cansada y me dijo que si, entonces le mostré mis piernas y ella recostó la cabeza allí. Nos quedamos mirando largo rato a los ojos y luego yo comencé a besarla, primero suave y luego me fui calentando y empecé a buscar su lengua y depronto no se sabía quien buscaba a quien, y le besaba las orejas y por detrás y luego el cuello, después metí mi mano por el escote de su chaqueta y empecé a acariciar sus senos, tenía un sostén que los hace parecer más grandes de lo que son, pero me gustó su tamaño y sus pezones son bien pequeñitos pero muy paraditos y yo me estaba volviendo loco con mis manos y mi boca. En un abrir y cerrar de ojos le desabroché el sostén y luego la chaqueta y ella se incorporó y ayudó a quitarse las prendas, yo me deleité con sus senos entre mi boca un buen rato y empecé a pasar mis manos por encima de la ropa sobre su vulva y ella me dijo que teníamos que parar porque aun tenía la regla.

Eso me desanimó un poco, pero seguí acariciándola por encima del pantalón, un Slack negro y seguía besando sus senos y su cuello y su boca. Ella insistió con lo de la regla, pero yo le dije entonces que no había problema, que nos recostáramos y que ya no pasaría nada, sin embargo le desabroche el slack y le bajé la cremallera, luego extendí el sofacama y nos recostamos, ella se quedó quieta y yo también aunque comencé a rozar su piel con las yemas de mis dedos muy lentamente, hasta que llegué al borde de su ropa interior y ella me tomó la mano y me dijo que no siguiera y yo le susurré “Solo quiero acariciarte y no más” y ella se dejó, entonces yo metí mis manos entre sus panties y sentí que su zona genital estaba totalmente razurada de largo y eso me excitó muchisimo, entonces seguí decididamente a buscar sus labios vaginales y saber en realidad en que estado estaba ella.

Sentí que tenía toalla higiénica, pero no la sentí mojada y me decidí a seguir adelante, me puse encima de ella y volví a besarle los senos y el vientre y ella metió su mano entre mis blue jeans y buscó mi pene, también quería comprobar y sentir mi zona genital rasurada y se detuvo un tiempo tocando y acariciando la piel alrededor de mi pene y de mis testículos y sus caricias me estaban transportando a la luna. Luego me desabrochó el pantalón y se levantó para mirar mi zona depilada y yo aproveché para quitarle los slacks y las medias y ya solo quedó en panties.

Volví a meter mi mano entre sus panties y sentí sus labios vaginales gruesos y calientes, pero secos y deslice el dedo del centro en su abertura y comprobé como cosa curiosa, que a pesar de que en la parte externa estaban secos, suaves y muy calientes, por dentro su cueva estaba ardiente y totalmente inundada de Jugos. Entonces volví a acariciar toda la zona buscando su clítoris y me dediqué a acariciar y meter entre mis dedos y hacerla enloquecer de excitación. Ella mientras tanto, tenía mi pene entre sus manos y subía y bajaba mientras se calentaba aun más me dijo “Espera…” Se inclinó para quitarse las botas, yo le ayudé un poco y me decidí a quitarme también toda mi ropa y quedé totalmente desnudo ante sus ojos, me incliné y tomé sus panties y los retiré lentamente disfrutando de la vista de su sexo, cosa que me encanta hacer, estaba toda excitada y ya tenía separados los labios interiores y se veía toda mojada, no espere más, puse mi pene en la entrada de su cuevita y empujé lentamente y ella se retorció, mi pene es como de 16 cm y se lo metí de una vez hasta el fondo y ella suspiró, empezamos a movernos los dos al mismo tiempo y fuimos aumentando el ritmo poco a poco hasta que cogimos un buen ritmo, yo buscaba su boca y ella mi lengua mientras yo sentía como llegaba al final de sus entrañas.

Ella apretaba con sus labios vaginales mi pene y eso hacía que yo sintiera que la gran explosión estaba por llegar así que le dije que parara un poco y ella entendió. Nos miramos a los ojos y ella se incorporó y yo me puse boca arriba, ella se sentó a horcajadas sobre mi cuerpo y yo le dije “Por favor, cabálgame” y ella rodeó mi pene con sus manos y lo puso nuevamente en la entrada de su cueva y volvió a tomar el mismo ritmo y yo le ayudaba, cuando ella bajaba yo subía y así podía sentirla hasta el fondo. Volví a sentir que estaba a punto de venirme y ella no se cuantas veces lo había hecho así que aumentó el ritmo y así continuó hasta que sintió mi descarga en su interior, fué un momento espectacular y los dos gritábamos y sentíamos como el otro estaba bien arriba, luego nos recostamos y quedamos dormidos inmediatamente. Como a la media hora me desperté y ya estaba amaneciendo y ella también lo hizo, se vistió a la carrera y me dijo que la llevara a casa rápido antes que la mamá despertara. Al llegar me dió un gran beso y me dijo…..”Feliz cumpleaños”.

 

Autor: Anonimo
Resumen: Estábamos festejando la inauguración de la casa de campo de unos amigos de la familia quienes habían juntado el dinero de algunos años de trabajo para comprar varios terrenos como a 30kms. de Cuernavaca, una ciudad como a 80kms de la capital de México con
   
     
Contenido: Estábamos festejando la inauguración de la casa de campo de unos amigos de la familia quienes habían juntado el dinero de algunos años de trabajo para comprar varios terrenos como a 30kms. de Cuernavaca, una ciudad como a 80kms de la capital de México conocida por su clima siempre bueno y por muchos turistas, y ahí hicieron una casa de campo (rancho) muy grande, con establos para la cría de caballos de fina raza y luego vender, la casa contaba con una bonita alberca rodeada de bellos jardines y aislada a 300 metros una cancha de tenis, también rodeada por varios arbustos.Unos días antes de la fiesta, muy temprano, en una camioneta de pasajeros de ellos y en otra de mi papá, nos fuimos las familias completas a su rancho, casi todos nos fuimos a la alberca después de ver las caballerizas y reconocer el lugar, ahí platicamos, nadamos y convivimos, después casi todos nos fuimos a montar a caballo, pero mi mamá que les tiene miedo y el esposo de su amiga decidieron ir a jugar tenis, un par de horas después se acercaba la hora de la comida y como ya habíamos regresado de montar, la amiga de mi mama me pidió que fuera a buscar a mi mamá y a su esposo, me levanté de junto a la alberca y dirigí mis pasos a la cancha de tenis para ver si querían venir a comer, caminé rápidamente para encontrar la cancha vacía, caminé de vuelta hacia la casa y escondida atrás de unos arbustos estaba mi mamá a punto de ser poseída por Jorge, que así se llama el esposo de su amiga. Jorge estaba encima de mi mamá en la posición del misionero, ella recostada sobre el pasto, tenía las piernas bien abiertas. Me escondí y observé como la penetró y la hizo gozar un buen rato, como cambiaron de posiciones en varias ocasiones hasta que mi mamá se vino y no una sino muchas veces, hasta que el también terminó, siguieron recostados acariciándose y besándose.Ya no podía ver más, acababa de presenciar como mi mamá se entregaba a otro hombre que no era mi papá y aunque yo estaba enojada, tenía celos de ella, la entrega total de ambos enervó mis sentidos, como acababa de cumplir 16 años y siendo virgen, no sabía a quien acudir para que apagara las llamaradas de deseo que estaban consumiendo mi cuerpo, casi corriendo alcancé la puerta de la casa, entré para tratar de encerrarme en una recámara y masturbarme, pero para mi desgracia en la casa ya estaban todos esperando para la comida, no me quedó otro remedio que quedarme con las ganas y sentarme junto a ellos para platicar, más tarde aparecieron Jorge y mi mamá y ya todos reunidos nos sentamos a comer. A la mañana siguiente estábamos en la alberca, y ahí la amiga de mi mamá le preguntó a ella:- ¿Qué tal te fue ayer jugando al tenis con Jorge?.- Fantástico, nunca había disfrutado tanto de un partido – contestó mi mamá después de tragar saliva.La amiga de mi mamá tuvo que levantarse para regañar a su hijo por una travesura que había hecho, así que aproveché para seguir con el interrogatorio.- ¿Entonces Jorge si te trató bien mamá?. – le pregunté yo.

Mi mamá intrigada por la manera en que le hice la pregunta volvió la mirada hacia mí, mientras respondía:

– Si, hija, jugamos tenis hasta quedar rendidos.

– Y, ¿Solo jugaron tenis?.

– No sé que me quieres decir con esa pregunta Mónica, sí, solo jugamos tenis. – contestó mi mamá bastante intrigada por mi pregunta.

Aprovechando el momento sabiendo que estabamos solas y no podíamos ser escuchadas por nadie le dije:

– Mira mami, yo sé lo que pasó entre ustedes ayer, después de haberlos visto casi más de media hora jugando y no precisamente tenis. Ayer me dirigí hacia ustedes para avisarles que ya estaba la comida lista y los sorprendí haciendo el amor tirados en el jardín, quiero decirte que al principio me sorprendí, pero luego me dió bastante excitación lo que estaba ocurriendo y me quedé viéndolos hasta el final.

– Pero…

No dejé que terminara la frase suponiendo que iba a recriminarme por haberlos espiado, luego empecé a decirle:

– Mira, tu sabes lo que haces y yo no soy nadie para recriminarte, solo sé que en toda la noche no pude cerrar los ojos recordando como Jorge te hacía el amor y todavía estoy muy excitada, pues aunque me masturbé varias veces no he dejado de pensar en lo que vi y tomé una decisión que seguro te parecerá extraña, pero que mejor que con un hombre con la experiencia de Jorge pierda yo mi virginidad y no jugando con mi novio con quien de vez en cuando me acaricio mas de lo normal, ¿No lo crees así?.

– Mira, tu sabes que eres mi bebe y que toda madre quiere lo mejor para sus hijos, desde hace tiempo supe que tu habías descubierto los consoladores que tenía yo guardados en mis cajones y que los tomabas tratando de que yo no me diera cuenta y lo que hacías con ellos junto con tus amigas, no te digo que eso es malo, al contrario pasas momentos agradables y placenteros.

Yo no sabía que contestar pues me tomó por sorpresa, por lo que me había dicho nunca me imaginé que ella ya sabía que le tomaba sus consoladores para junto con mis amigas y esos pedazos de caucho que simulan ser miembros artificiales, masturbarnos. Todavía no desaparecía de mi rostro la sorpresa por lo que continuó diciendo:

– Hija, estoy muy contenta porque ahora ya eres toda una mujer, creo que lo natural es más sabroso y placentero, te diviertes y apagas un poco el calor interno que sientes con esos consoladores de plástico, pero pienso que es mejor un buen macho que sepa hacer las cosas, que te trate bien, que lo haga sabiendo que tu como mujer también tienes derecho a gozar y pienso que como dices ya estas en edad o por lo menos con la capacidad de perder la virginidad.

– Entonces mami, ¿no estás enojada conmigo?. – le pregunté sintiendo que para mí los papeles ya se habían cambiado, pues ahora yo era “la descubierta”.

– ¿Por qué habría de estarlo?.

– Pues porque tu siempre me has dicho que debía guardar mi virginidad para cuando me case y cosas parecidas sobre el sexo.

– Solo te lo decía por miedo a que no supieras como y con quien hacerlo, recuerda que existen bastantes enfermedades venéreas y no me gustaría que a mi bebe le contagiaran cualquier clase de enfermedad, además de que la persona con la que lo hicieras no te tratara con la delicadeza que tu te mereces, solo te pido que tengas confianza en mí y me platiques todos tus secretos como lo hacías de niña, recuerda que siendo yo tu madre puedo aconsejarte y siempre para bien. Creo que tienes razón, Jorge puede ser un muy buen comienzo para ti y si no te molesta quiero que llegando a México me acompañes con mi ginecólogo para que te revise y te recete unos anticonceptivos, pues tampoco me gustaría que pudieras quedar embarazada, ¿Estás de acuerdo conmigo?.

– Si mamita, te quiero mucho; – le dije al momento que se levantó y me abrazó – perdóname por no haber confiado en ti, de ahora en adelante te prometo que no voy a tener secretos contigo, ahora sé que tu me podrás ayudar y orientar en todo sin temor a que me recrimines algo.

– Yo también te quiero mucho y ten la seguridad que siempre estaré a tu lado para velar por tu seguridad y tu felicidad.

– Mami ya que me comprendiste, se que no te gustará la idea y se que voy a abusar de ti pero, ¿Como puedo llevarme a Jorge a jugar al tenis y explicarle que más que al tenis quiero que juegue conmigo como lo hizo contigo?

– Déjalo en mis manos. – me dijo mientras antes de levantarse me guiñaba un ojo.

Después de un rato, la vi acercarse a Jorge y platicar brevemente con él, quien en un principio perdió el color de la cara, para recobrarlo instantes después con lujuria reflejada en los ojos, comprendí que mi mamá ya le había dicho que yo quería hacer el amor con él, así que me levanté dirigiéndome hacia ellos para decirles:

– Muchas gracias, los quiero mucho a los dos por comprensivos. -les dije mientras al mismo instante jalaba a Jorge del brazo obligándolo a levantarse para continuar diciendo:

– Ven conmigo flojo, tengo el permiso de mi mamá para llevarte a jugar tenis y esta vez tengo que dejarte agotado por recomendación de ella.

El se levantó sin decir nada, volvió la vista hacia mi mamá quien al mismo momento asentía con la cabeza, lo que lo hizo comprender que tenía que darme la misma ración de sexo que le dió el día anterior a mi mamá. Mientras observaba mi mamá como nos alejábamos, le dije a Jorge:

– Realmente quiero mucho a mi mamá es fantástico que me haya comprendido y quiero que tu me hagas el amor tan rico como se lo hiciste a ella el día de ayer.

Llegamos a un lugar aun un poco más apartado y menos vistoso en el cual rápidamente mi excitación me llevo a quitarle el traje de baño e hincándome frente a él, tomar su rica verga en mis manos, mientras le decía:

– Que rico es sentir una verga de verdad y no una de plástico como con las que juego con mis amigas o una todavía sin desarrollar como la de mi novio.

– Te voy a hacer sentir que estas en la gloria, solo déjate llevar -, comentó Jorge.

– Si, lo que tu digas, en este momento me siento en la gloria.

Jorge besó lujuriosamente mis labios, al mismo tiempo me acariciaba los redondos senos que ya me colgaban como frutas maduras, me pellizcó y jaló mis rosados pezones.

– No Jorge, por favor no los jales de esa manera que me duele…. no los… ¡oh!…

Mi protesta terminó en un gemido ahogado, pues para mi sorpresa una llamarada de deseo ardió en mis entrañas haciéndome estremecer, jadeé excitada y cerré fuertemente los ojos, oleadas de pasión me sacudieron totalmente cuando Jorge me pellizcó el inflamado clítoris tironeando de él suavemente, después de haberme quitado el traje de baño, un hondo gemido de placer escapó desde adentro de mi garganta, Jorge se acomodó entre mis piernas apoyando su enorme y grueso garrote en los delicados bordes de mi sexo frotándolo lascivamente.

– Jorge, mmmmmm….. Jorge que delicia.

Le dije estremeciéndose mientras él continuaba con las caricias en mis pezones a la vez que sentía el inmenso garrote que presionaba para introducirse en mi virginal conducto.

– Ahhh… Jorge… ahhh… sííí… ¡Sí, empuja!

– Ten calma pequeña, ya va. – contestó Jorge mientras empujaba introduciendo su gran garrote.

– Ayyy… ayyy… ¡No espera!, ya nooo…

Exclamé presa de dolor pues su enorme garrote había aplastado mis pulsantes labios vaginales separándolos y penetrándome unos cuantos centímetros, lo cual me hizo sentir que mi vagina distendida al máximo era clavada contra un grueso poste.

– Aguanta un poco más pequeña. – mencionó Jorge mientras empujaba de nuevo.

– Aggg… no, no, nooo… es muy… aggg… ¡muy grande!

– No, no lo es. -gruño Jorge preso de la excitación y arremetiendo con furia.

Yo volví a quejarme, pero él haciendo caso omiso de mis quejas aprisionó mis redondos globos con sus manos y empezó a chupar y morder mis pezones, tironeando de ellos suavemente mientras recorría mi cuerpo con la otra mano apretando y acariciando las firmes carnes de mi cuerpo, así poco a poco fuí sintiendo el ardor de la pasión, pues comencé a devolverle las caricias y halándolo de la cabeza, aplastándolo contra mis pechos e inflamados pezones, arañándole apasionadamente la espalda y moviendo las caderas como si estuviera bailando una danza erótica, mientras dejaba que el grueso garrote de Jorge me penetrara. Los movimientos de él cada vez fueron más rápidos, hasta que un gesto de pasión se le formó en la cara y en un gemido de placer se vino.

– Estás tan buena y tu cosita virgen estaba tan apretada que sentía tan delicioso como se amoldaba a mi verga raspándola cada vez que entraba y salía. – me dijo él disculpándose.

– Yo también sentía como los labios de mi vagina se pegaban a tu verga y me ha provocado una excitación tremenda, así que síguete moviendo, no quiero que me dejes así.

– No, claro que no, te prometí que te iba a hacer sentir que estabas en la gloria y lo voy a cumplir.

El sacó su verga que estaba flácida y nuevamente chupó y mordió mis chiches y mis pezones, yo seguía aún excitada y lo motivaba a seguir, me gustó la caricia que me hizo con su boca, fue bajando por mi cuerpo sin despegar sus labios de mi piel recorriéndolo, llegó hasta los dedos de mis pies los cuales chupó uno por uno, fue subiendo por la cara interior de mis pantorrillas y mis muslos para encontrarse sobre mis labios vaginales los cuales mordió suavemente abriéndolos, buscó el interior de la vagina, ahí metió la lengua y me hizo gemir de placer, recorrió los bordes exteriores para continuar con los interiores, luego sacó su lengua y la puso en la entrada de mi culo, haciéndome dar un respingo de placer, su lengua pasó de arriba hacia abajo y de adentro hacia afuera, yo, loca de pasión no paraba de gemir placenteramente y me vine en la boca de Jorge.

– Fue delicioso sentir la boca de un hombre en mi vagina, ya me había acostumbrado a la boca de mi amiga, pero la tuya es mucho mejor, aunque quiero sentir nuevamente tu verga como entra y sale de mí.

Jorge ya estaba excitado nuevamente por lo que aceptando a mi petición se acomodó entre mis piernas y me metió la cabeza hinchada de su verga, mis gemidos de placer no se hicieron esperar, él siguió empujando dentro del canal que momentos antes desvirgó, hasta tener casi por completo su gran verga dentro de mi ser, yo no cabía en mí, del gozo que estaba sintiendo.

– Por favor Jorge… Muévete más rápido, quiero sentirme en la gloria como lo prometiste, hazme ver las estrellas en pleno día, siente como mi conejito se come toda tu zanahoria, siéntelo como aún está estrecho y aprieta tu verga.

El apresuró sus movimientos y yo empecé a gritar de placer, mientras en medio de una secuencia de espasmos me venía, Jorge no detuvo sus movimientos, a él también lo embargaba el gran placer que estaba sintiendo, por los gestos de placer imaginé que de un momento a otro se vendría, pero para mi sorpresa el me sacó la verga aún completamente erecta, se recostó boca arriba sobre el césped y me dijo:

– Ya es hora de que aprendas a introducirte una verga de verdad en ese canal de placer, ven siéntate encima de mí, a la vez que te vas introduciendo mi verga poco a poco.

Yo observando el poste sobre el cual me iba a sentar, lo tomé entre mis manos mientras le decía:

– Sí me voy a sentar en él, pero primero quiero acariciarlo, quiero sentir su sabor al meterlo en mi boca y chuparlo como si fuera un caramelo. – le dije mientras me pasaba la lengua por mis labios.

Lo metí en mi boca y empecé a chuparlo, comiéndome casi por completo aquello que me supo delicioso, él por su parte captó el calorcito encantador de mi boca y poniendo los ojos en blanco me confesó:

– Nunca jamás alguien me había dado este trato al tragártela casi toda y menos tu tía (a veces a ellos les decíamos tíos por la amistad que llevaban con mis padres) quien es una mojigata y no entiende que el sexo es un placer, regalo de los cielos y no una aberración del diablo, nadie me la había chupado tan delicioso como tu, es tan sabroso como meterlo en tu panochita, pero con la gran ventaja de que tu lengua lo acaricia como se le venga en gana.

Haciéndolo temblar me di vuelo lengüeteándolo por todos lados, el se encogió al instante pateando desesperadamente, yo estaba dichosa de hacer que se agrandara cada vez más ese garrote de apariencia indomable, metí sus huevos a mi boca y el gimió placenteramente pues estaba a punto de venirse, cosa que me hizo saber, como yo quería sentirlo adentro de mí no lo dejé, sacándolo todo de mi boca, mirándolo fijamente mientras lo sostenía con mis manos, crucé una pierna por el cuerpo de Jorge y la coloqué en la entrada de mi ex-virginal conducto sentándome sobre él a la vez que me lo introducía y haciendo un esfuerzo por eliminar el dolor, me lo metí todo, estuve algunos minutos sin moverme acostumbrándome al invasor que tenía adentro, él por su parte me acariciaba las chichas y mordía mis pezones, cuando me sentí lista le dije:

– Ahora si mi amor, soy toda tuya y no te voy a dejar descansar ni un segundo hasta que me hagas venir como nunca se lo has hecho a la mojigata de mi tía, tu esposa.

– Entonces muévete, sube a horcajadas tratando de sacarte mi verga hasta que sientas la punta en la entrada de tu cueva, para dejarte caer de un solo empujón hasta la empuñadura, hasta que sientas que mis huevos también están a punto de meterse-.

Yo sin chistar así lo hice, mis chillidos que empezaron de dolor a los pocos segundos se convirtieron de placer, yo subía y bajaba cada vez con mayor velocidad hasta que sin poder aguantarme más, inclinándome hacia adelante grité de placer al momento que mi cuerpo se sacudía y vibraba a causa de un violento orgasmo, desmadejada me dejé caer sobre el pecho de Jorge, el aun no conforme rodó junto conmigo sobre el pasto sin sacarme él miembro de mi vagina hasta quedar encima de mí, se incorporó para colocar mis piernas sobre los hombros de el y empezó el clásico movimiento de mete y saca.

– Jorge en verdad me estás haciendo ver estrellitas, mmmmm… que rico lo haces, deberían darte una medalla por estoooo… mmm… más, métela más, muévete más rápido, así, así cariño, asííí…-

Yo ya no pude aguantar más y sentí nuevamente un gran escalofrío que me recorrió todo el cuerpo cuando un gran orgasmo abatió mi cuerpo, el cual no bajó solo pues arrastró a otro y otro y otro más, el tampoco pudo soportar el placer que estaba sintiendo y dejó escapar todos sus líquidos seminales dentro de mí, los cuales por su abundancia se derramaron por entre las paredes de mi vagina formando un pequeño charco sobre el pasto. Nos relajamos un rato y nos levantamos para unirnos al grupo.

Llegamos a México y mi mamá me llevó al ginecólogo, quien me recetó unos anticonceptivos. En tres o cuatro ocasiones posteriores nos vimos e hicimos el amor, igual que siempre me hizo ver estrellitas de tantos orgasmos que me hizo sentir y siempre lo recordaré como mi primer hombre y con una muy grata experiencia.

 

 

 

 

 

Autor: Anonimo
Resumen: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares.
   
   
Contenido: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares. Las hay desde rubias naturales hasta color caoba con rasgos y formas que siempre mantienen trabajando tu mente en función de las curvas femeninas.Aquel día temprano había estado en el chat con una amiga que vive en Toronto y que es muy caliente, siempre me escribe frases que hacen pensar que ella pasa todo el día y la noche frente a su pantalla sosteniendo sexo virtual. Sin embargo con ella somos muy buenos amigos y charlamos de todo, incluso me cuenta de sus encuentros “Cibersex”. Aquella noche le dije que de cumpleaños había invitado a mi novia a bailar, pero que ella me había abandonado aduciendo un fuerte dolor de cabeza, entonces me sugirió que llamara a alguien e inmediatamente pensé en una chica que siempre me ha mirado con ojos golositos y yo nunca le había hecho caso. La llamé y ….- Hola Milena!
– Hola Cómo Estas???
– Muy bien, pensando en como celebrar mi cumpleaños… Qué tal si vamos a bailar…??
– Pero es que ya son las diez.
– Y que importa?? La noche es joven y la rumba hasta ahora comienza…
– Ok Ok, entonces pasa por mí y vamos listo…
– Listo. Bye.Le conté de esto a mi ciber amiga y ella se entusiasmó y me dijo, “Felicitaciones amigo y procura tener SEXO esta noche…”. Pasé por mi amiga y fuimos a bailar. Hablamos de bobadas y mientras degustábamos unos rones le conté que de mi compañía anterior me habían ordenado hacerme unos chequeos médicos y que quien me había revisado por completo era una mujer médica y que me había quedado sorprendido por la actitud de ella, quien era como de unos 40. Me revisó por todas partes y que me hizo quitar toda la ropa excepto la interior. Al final del examen quiso revisar si tenía alguna hernia y para palpar por encima de la vejiga me pidió disculpas y se sonrojó antes de meter los dedos por debajo del interior.

La que se excito fué mi amiga cuando le conté que ese examen traía a mi recuerdo otro que me hicieron hace como 6 años cuando entré a un programa de medicina prepagada y el examen de admisión también me lo hizo una mujer. Ella era joven y al consultorio entramos los tres del grupo familiar, Mi hijo, mi esposa (Hoy Ex) y yo. Primero los revisó a ellos y aunque ninguno abandonó el consultorio yo fuí el último de la revisión. Ella me pidió que me desnudara por completo y que me quedara detrás del biombo en la camilla de revisión. Hizo todo su examen y por último me revisó los genitales y yo ví su cara de sorpresa cuando me vió, ya que pienso que muy pocas veces había visto unos genitales masculinos rasurados y luego ella tratando de disimular la situación, tomó mis testículos y los palpó y examinó cuidadosamente, luego tomó mi pene y también lo palpó y casi diría que acarició con mucho cuidado, aunque yo estaba notando su turbación.

Mi amiga que estaba escuchando mi relato parece que también se excitó, no se si era por imaginarse mi zona púbica razurada o por el relato en sí. Seguimos bailando y ella le dijo al Disc Jokey que pusiera una canción de “Happy Birthday”, me cantó y luego me besó en la boca y después yo aproveché dos ocasiones más y la besé. Y nos fuimos calentando y entre baile y descanso nos acariciamos por diferentes partes del cuerpo, sin llegar a insinuar un deseo claro de sexo. Terminamos de bailar como a las 2 am y salimos supuestamente dispuestos a dormir. El camino obliga a pasar cerca de mi casa y yo le dije que si quería conocer mi apartamento y ella me dijo que que íbamos a hacer y yo le dije que solo seguir bailando y me dijo que sí.

Llegamos, nos preparamos un poquito de ron y seguimos bailando. Ella se sentó después de bailar una salsa y yo me senté a su lado en un sofá (que es sofacama), empezamos a mirarnos a los ojos y le pregunté si estaba cansada y me dijo que si, entonces le mostré mis piernas y ella recostó la cabeza allí. Nos quedamos mirando largo rato a los ojos y luego yo comencé a besarla, primero suave y luego me fui calentando y empecé a buscar su lengua y depronto no se sabía quien buscaba a quien, y le besaba las orejas y por detrás y luego el cuello, después metí mi mano por el escote de su chaqueta y empecé a acariciar sus senos, tenía un sostén que los hace parecer más grandes de lo que son, pero me gustó su tamaño y sus pezones son bien pequeñitos pero muy paraditos y yo me estaba volviendo loco con mis manos y mi boca. En un abrir y cerrar de ojos le desabroché el sostén y luego la chaqueta y ella se incorporó y ayudó a quitarse las prendas, yo me deleité con sus senos entre mi boca un buen rato y empecé a pasar mis manos por encima de la ropa sobre su vulva y ella me dijo que teníamos que parar porque aun tenía la regla.

Eso me desanimó un poco, pero seguí acariciándola por encima del pantalón, un Slack negro y seguía besando sus senos y su cuello y su boca. Ella insistió con lo de la regla, pero yo le dije entonces que no había problema, que nos recostáramos y que ya no pasaría nada, sin embargo le desabroche el slack y le bajé la cremallera, luego extendí el sofacama y nos recostamos, ella se quedó quieta y yo también aunque comencé a rozar su piel con las yemas de mis dedos muy lentamente, hasta que llegué al borde de su ropa interior y ella me tomó la mano y me dijo que no siguiera y yo le susurré “Solo quiero acariciarte y no más” y ella se dejó, entonces yo metí mis manos entre sus panties y sentí que su zona genital estaba totalmente razurada de largo y eso me excitó muchisimo, entonces seguí decididamente a buscar sus labios vaginales y saber en realidad en que estado estaba ella.

Sentí que tenía toalla higiénica, pero no la sentí mojada y me decidí a seguir adelante, me puse encima de ella y volví a besarle los senos y el vientre y ella metió su mano entre mis blue jeans y buscó mi pene, también quería comprobar y sentir mi zona genital rasurada y se detuvo un tiempo tocando y acariciando la piel alrededor de mi pene y de mis testículos y sus caricias me estaban transportando a la luna. Luego me desabrochó el pantalón y se levantó para mirar mi zona depilada y yo aproveché para quitarle los slacks y las medias y ya solo quedó en panties.

Volví a meter mi mano entre sus panties y sentí sus labios vaginales gruesos y calientes, pero secos y deslice el dedo del centro en su abertura y comprobé como cosa curiosa, que a pesar de que en la parte externa estaban secos, suaves y muy calientes, por dentro su cueva estaba ardiente y totalmente inundada de Jugos. Entonces volví a acariciar toda la zona buscando su clítoris y me dediqué a acariciar y meter entre mis dedos y hacerla enloquecer de excitación. Ella mientras tanto, tenía mi pene entre sus manos y subía y bajaba mientras se calentaba aun más me dijo “Espera…” Se inclinó para quitarse las botas, yo le ayudé un poco y me decidí a quitarme también toda mi ropa y quedé totalmente desnudo ante sus ojos, me incliné y tomé sus panties y los retiré lentamente disfrutando de la vista de su sexo, cosa que me encanta hacer, estaba toda excitada y ya tenía separados los labios interiores y se veía toda mojada, no espere más, puse mi pene en la entrada de su cuevita y empujé lentamente y ella se retorció, mi pene es como de 16 cm y se lo metí de una vez hasta el fondo y ella suspiró, empezamos a movernos los dos al mismo tiempo y fuimos aumentando el ritmo poco a poco hasta que cogimos un buen ritmo, yo buscaba su boca y ella mi lengua mientras yo sentía como llegaba al final de sus entrañas.

Ella apretaba con sus labios vaginales mi pene y eso hacía que yo sintiera que la gran explosión estaba por llegar así que le dije que parara un poco y ella entendió. Nos miramos a los ojos y ella se incorporó y yo me puse boca arriba, ella se sentó a horcajadas sobre mi cuerpo y yo le dije “Por favor, cabálgame” y ella rodeó mi pene con sus manos y lo puso nuevamente en la entrada de su cueva y volvió a tomar el mismo ritmo y yo le ayudaba, cuando ella bajaba yo subía y así podía sentirla hasta el fondo. Volví a sentir que estaba a punto de venirme y ella no se cuantas veces lo había hecho así que aumentó el ritmo y así continuó hasta que sintió mi descarga en su interior, fué un momento espectacular y los dos gritábamos y sentíamos como el otro estaba bien arriba, luego nos recostamos y quedamos dormidos inmediatamente. Como a la media hora me desperté y ya estaba amaneciendo y ella también lo hizo, se vistió a la carrera y me dijo que la llevara a casa rápido antes que la mamá despertara. Al llegar me dió un gran beso y me dijo…..”Feliz cumpleaños”.