Eran como las 4 de la tarde, yo estaba en la casa de mi tía (hermana de mi mama), probándome ropa interior (ya que mi tía vende ropa en su casa), de hecho ese era el motivo de mi visita, comentaba con mi tía lo cómodo y lindo que era ese conjunto que traia, cuando sonó mi celular, y salio a hablar, regreso con cara de preocupación y me dijo que tenía que irse por que uno de mis primos había chocado y estaba en la delegación, salio casi corriendo pero antes me dijo… Quedate pruébate lo que quieras y luego vemos que onda.

Yo de lo más tranquila seguí, provándome ropa, me desnudaba sabiendo que estaba sola, no tenia tapujos en mirarme al espejo desde todos los ángulos, escuché la puerta pero pensé que mi tía había olvidado algo así que seguí.

Conforme pasaba el tiempo yo sentía que alguién me observaba, pero no lo tomaba en cuenta; De pronto por el espejo vi como un ojo me observaba desde la puerta que había quedado entreabierta, cuando mi tío se vio descubierto, no le quedo más remedio que abrir por completo la puerta, yo de inmediato me tape, sus ojos me miraban con deseo, una vez descubierto sabía que no tenia nada que perder así que dijo:

¿puedo seguirte viendo?

El esposo de mi tía, hombre de 40 y tantos atractivo, y yo adolescente cachonda, seguí el juego, sin tapujos me denudaba y me ponía uno y otro conjunto, el descaradamente saco su pene y comenzó a masturbarse mientras me observaba, yo tratando de mantener la calma, seguí modelando aquellos sexys conjuntos, verlo masturbándose me estaba calentando, me senté frente a él y comencé a tocarme también por encima de la tangita.

Cuando la hice a un lado y deje al descubierto mi joven y lampiña vagina el se abalanzó a chuparmela, yo me deje llevar, era una sencación increíble, pensé en devolverle aquel favor así que me arrodille frente a el y chupe con inexperiencia su enorme pene, su sabor me encantaba, me volvía loca, me levantó y yo por instinto recargué mis manos en la pared, el me hizo de nuevo a un lado la tanga y me penetro, me hizo el amor de una manera increíble, justo antes de venirse se la saco y se vino en mi culo, desde entonces mi tío y yo mantenemos una hermosa relación clandestina. 
 
saludos 
alexa

Autor: Marcelo
Resumen: Mi nombre es Marcelo, tengo 36 años y esto que voy a contarles ocurrió hace alrededor de un año, en mi casa, una noche de verano.
   
 
Contenido: Mi nombre es Marcelo, tengo 36 años y esto que voy a contarles ocurrió hace alrededor de un año, en mi casa, una noche de verano.Su nombre es Rosa, está casada con Hugo (39), tiene 38 años, dos críos, y dos fabulosas tetas que siempre fueron de mi admiración, un culo bien parado y duro, en una palabra un hermoso cuerpo a pesar de los críos. A estos chicos los conozco desde hace aproximadamente 12 o 13 años. Alicia, mi esposa algunos años más, ya que estudió con ella en la Universidad y sin dudas puedo decir que es su mejor amiga; Por lo que tenemos una relación de mucha confianza entre los cuatro, pero siempre como amigos, por lo que jamás pensé en tener una aventura con ella. Pero desde hacía un tiempo empecé a notar que ella, muy sutilmente, cada vez que nos veíamos me buscaba mucho con su mirada cuando manteníamos una conversación entre los cuatro, pero yo trataba de disimular para no armar ningún problema ya que tanto mi esposa como su marido son un tanto celosos, además siempre estaban presente sus hijos por lo que hubiese sido muy desubicado de mi parte cualquier intento.Pero aquella noche todo fue muy distinto, con mi esposa invitamos a cenar a nuestros amigos a casa y mi primera sorpresa fué el verlos llegar solos, sin sus hijos, y la segunda sorpresa y más grata para mí fué que Rosa vino con una blusa negra totalmente transparente y sin corpiños, pero con un delgado saco de hilo por encima, ya que nos encontrabamos en verano y la temperatura era elevada no me pareció demasiado extraño. Al verlos y ver en particular esos hermosos montes practicamente desnudos me provocó una involuntaria erección que intenté disimular a toda costa, cosa que por la mirada de Rosa no logré, ya que me sonrió muy cómplice. Ya en el ascensor como ibamos hablando los cuatro en tono de broma un poco fuerte, aproveché un segundo de distracción y le susurré al oído lo guapa que estaba, lo cual le agradó pues me lo agradeció con un beso en la mejilla.Yo no lograba terminar de entender su actitud, pues a pesar de nuestra confianza nunca había actuado de esa manera. La cena se desarrolló de una manera muy normal, con charlas sobre temas comunes, pero con algunas miradas cómplices entre ambos y con algunas erecciones mias al ver las tetas de mi amiga al servirse la comida o la bebida, ya que se le abría su saco y dejaba toda su belleza a mi vista. Yo intentaba por todos los medios disimular mi calentura, pero cada vez se me hacía mas difícil ocultar mi erección. Lo interesante ocurrió cuando Alicia propuso ir a comprar helado para saciar en parte el calor. Yo dije que no tenía ganas de salir, pero como ella insistió tanto, Hugo (el esposo de Rosa) dijo que no se hiciera problema, que él la llevaba en el auto, a lo que Rosa dijo que aprovecharía para llamar a su casa para ver como estaban sus hijos, por lo que Alicia y Hugo se fueron. Yo sabía que a partir de ese momento disponía de aprox. 40 o 50 minutos para llevar a cabo cualquier locura, pues la heladería se encuentra un tanto lejos de casa.Mientras hablaba por teléfono no dejé de mirarla, a esa altura ya con descaro no sacaba los ojos de ese hermoso par de tetas, miradas que fueron correspondidas lo cual me estaba poniendo más caliente aún. Cuando terminó de hablar por teléfono, me hizo el comentario de que tenía mucho calor y salió rapidamente al balcón, yo me acerqué por detrás de ella y le dije que eso era muy fácil de solucionar, que se quitara el saco y su calor sería saciado en parte, ella respondió que no podía sino iba a quedar practicamente desnuda ante mis ojos y ya había visto como la miraba durante la cena por lo que eso podía llegar a ser muy peligroso. “Lo que pasa es que hoy estas terriblemente sexy”, le dije, “Y si usas esas transparencias no debes hacerlo a medias tintas”, a lo que respondió que tenía razón, que se lo sacaría hasta que llegaran nuestras parejas. Cuando tuve ante mí semejante bellas tetas no pude evitar decírselo, a lo que respondió: “Te dije que eras peligroso”. “Es que desde hace tiempo deseo besar esas tetas, Rosa”, le respondí.

En ese momento ella dudó un poco de su actitud e intentó entrar nuevamente al living, entonces la tomé de la cintura y acercándola a mi pene que se encontraba totalmente duro le dije: “Rosa voy a besarte toda y te voy a coger en este mismo instante”, ella intentó soltarse, entonces tomé con mis manos ambas tetas y comencé a besarla en el cuello, su resistencia poco a poco empezó a ser cada vez menor, le desabroché la camisa mientras seguia besándola en el cuello, para ese momento Rosa ya estaba ardiendo y me decía que hacía tiempo que estaba caliente conmigo. Luego ella se dio vuelta y mientras yo le besaba una de sus tetas y acariciaba la otra con mi mano, bajó la cremallera de mi jean y sacó a la luz a mi pobre pene que a esa altura estaba que explotaba y empezó a masturbarme. Luego me sentó en un sillón y me hizo una mamada espectacular, con la cual me corrí en su boca. Rosa se tragó toda mi leche para no dejar rastros y me siguió mamando a pesar de mi corrida. Después levantó su pollera, se quitó sus bragas y me colocó su clítoris en mi boca, besé esa concha como si fuese la última vez en mi vida, cosa que Rosa agradeció ya que se corrió rapidamente con mi lengua. A esa altura mi pene ya estaba otra vez en guardia, le pedí que se colocara en cuatro patas y la penetré desde atrás, logrando así un par de corridas más de mi amiga, mientras tanto con mis dedos le acariciaba el agujerito de su culo y comencé a meterle un dedo mientras la estaba cogiendo, luego de las corridas y cuando pensé que su culo estaba listo le dije: “Ahora te voy a encular perra”, ella primero se negó, pero su calentura era tal que luego me pidió que lo hiciera despacio ya que normalmente su marido no la cogía por el culo. Le dije que si, y empecé a penetrar su hemoso culo despacio como ella me pidió, una vez que entró la cabeza se la clavé hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas, con lo que arranqué unos gritos de placer que me excitaron aún más y empecé con el mete y saca en su culo hasta que nos corrimos juntos. Luego nos besamos de manera muy dulce y nos fuimos a lavar y a acomodarnos la ropa.

En ese momento me comentó que hacía tiempo que no gozaba de esa manera, a lo que respondí que esto era el comienzo ya que en 40 minutos, como tuvimos, todo lo habíamos hecho muy a la apurada. Unos minutos después llegaron Alicia y Hugo con el helado y nosotros como si nada, los esperamos escuchando música y conversando. Comimos el helado, seguimos charlando de pavadas, nuestras miradas siguieron cruzándose, lo cual me ponía como loco, eso hizo que permaneciera con una erección terrible durante el resto de la velada. En algún momento nos cruzamos con Rosa en la cocina y ella acarició suavemente mi mastil al pasar, con lo que casi me corro sobre el pantalón (hubiese sido un verdadero papelón), el hecho que ni Alicia ni Hugo se dieran cuenta de la situación alimentaba de sobremanera mi morbo. Luego de un par de horas se fueron nuestros amigos y como yo seguía muy caliente, le regalé a mi esposa una hermosa noche de ardiente sexo, regalo que Alicia agradeció ya que no se lo esperaba y yo lo necesitaba, después de algunas corridas, más de ella que mias, ya que yo venía con desventaja, nos dormimos abrazados con mi pene dentro de se concha.

Desde ese día con Rosa nos convertimos en amantes y una o dos veces por semana nos encontramos para compartir horas de sexo infiel, con más tiempo para gozar y gozar, de más está decirles que somos más amigos que antes. Me gustaría que me escribieran y dieran sus comentarios sobre mi relato.

 

 

 

Autor: Anonimo 
Resumen: Soy mexicana, tengo 38 años de edad, estoy casada con un hondureño hace 7 años. Vivíamos aquí en Raleigh, pero por razones de trabajo, mi esposo tuvo que viajar a Los Angeles, con un mejor sueldo y sólo va a estar un año.
   
   
Contenido: LLORABA Y ME ACARICIABALe cuento mi drama. Desde que se fue, hace siete meses, cambió mi carácter, extrañaba demasiado a mi esposo, me puse nerviosa, llegué a estresarme, al extremo que todas las noches lloraba desconsolada y no quería comer porque no tenía apetito. Esto motivó que cambiara mi vida, comencé a adelgazar y extrañaba el sexo que me hacía mi marido. Hace dos meses que ya no aguanto sin estar con mi esposo y he aprendido a masturbarme, pero no es lo mismo.Cuando mi esposo se fue, me dejó en casa de mis suegros. Según él, iba a estar segura y ellos iban a cuidar de mí. Hace tres semanas, exactamente, mis suegros decidieron llevarme al médico para que me receten algo para el estrés y falta de apetito.

Luego que el médico me examinara y le contara mi historia, escuché que el médico le dijo a mi suegro que por mi temperamento ardiente, lo que me faltaba era sexo, ya que había pasado seis meses sin contacto con el esposo. Además, me indicó unas pastillas que me iba a tranquilizar y entrar en un sueño profundo por las noches.

A los dos días, al parecer, me llegó a dar doble dosis y esa noche quedé privada, no llegué a sentir nada de lo que me podría pasar.

LO HIZO MEJOR QUE MI MARIDO

De esta situación se aprovechó mi suegro, un hombre de 52 años de edad, fuerte y muy «eléctrico» para ir a mi cama al promediar las dos de la madrugada, porque antes me dijo que no echara llave por cualquier emergencia. Pero antes, también le dio una pastilla a mi suegra para que «descanse» bien y no vea sus malas intenciones.

Al promediar las seis de la mañana sentí algo extraño por mi cuerpo, y al despertarme me vi sin ropa y mi suegro me besaba como un desesperado, lo que motivó que me excitara muchas veces, mejor dicho mucho placer. Al estar casi despierta, quise agarrarlo a cachetadas a mi suegro, pero era tanta la felicidad que sentía, que me dejé hacer lo que el quiso y decenas de poses que mi esposo no me hace.

Prácticamente ya me había entregado a él y me hizo de todo, quedé totalmente extenuada y veía cómo su miembro y su lengua exploraba todo mi cuerpo que estaba sediento de sexo. En una noche con mi suegro gocé más de los siete años con mi marido.

Ahora no sé qué hacer, cuando veo a mi suegro siento vergüenza, pero me gustaría estar otra vez con él.

Autor: Anonimo
Resumen: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares.
   
   
Contenido: Esta historia es verdadera y sucedió el día de mis cumpleaños, 18 de Abril. Vivo en Colombia en una ciudad muy agradable, conocida como “La Ciudad de la Eterna Primavera”. Los días son preciosos y sus mujeres son espectaculares. Las hay desde rubias naturales hasta color caoba con rasgos y formas que siempre mantienen trabajando tu mente en función de las curvas femeninas.Aquel día temprano había estado en el chat con una amiga que vive en Toronto y que es muy caliente, siempre me escribe frases que hacen pensar que ella pasa todo el día y la noche frente a su pantalla sosteniendo sexo virtual. Sin embargo con ella somos muy buenos amigos y charlamos de todo, incluso me cuenta de sus encuentros “Cibersex”. Aquella noche le dije que de cumpleaños había invitado a mi novia a bailar, pero que ella me había abandonado aduciendo un fuerte dolor de cabeza, entonces me sugirió que llamara a alguien e inmediatamente pensé en una chica que siempre me ha mirado con ojos golositos y yo nunca le había hecho caso. La llamé y ….- Hola Milena!
– Hola Cómo Estas???
– Muy bien, pensando en como celebrar mi cumpleaños… Qué tal si vamos a bailar…??
– Pero es que ya son las diez.
– Y que importa?? La noche es joven y la rumba hasta ahora comienza…
– Ok Ok, entonces pasa por mí y vamos listo…
– Listo. Bye.Le conté de esto a mi ciber amiga y ella se entusiasmó y me dijo, “Felicitaciones amigo y procura tener SEXO esta noche…”. Pasé por mi amiga y fuimos a bailar. Hablamos de bobadas y mientras degustábamos unos rones le conté que de mi compañía anterior me habían ordenado hacerme unos chequeos médicos y que quien me había revisado por completo era una mujer médica y que me había quedado sorprendido por la actitud de ella, quien era como de unos 40. Me revisó por todas partes y que me hizo quitar toda la ropa excepto la interior. Al final del examen quiso revisar si tenía alguna hernia y para palpar por encima de la vejiga me pidió disculpas y se sonrojó antes de meter los dedos por debajo del interior.

La que se excito fué mi amiga cuando le conté que ese examen traía a mi recuerdo otro que me hicieron hace como 6 años cuando entré a un programa de medicina prepagada y el examen de admisión también me lo hizo una mujer. Ella era joven y al consultorio entramos los tres del grupo familiar, Mi hijo, mi esposa (Hoy Ex) y yo. Primero los revisó a ellos y aunque ninguno abandonó el consultorio yo fuí el último de la revisión. Ella me pidió que me desnudara por completo y que me quedara detrás del biombo en la camilla de revisión. Hizo todo su examen y por último me revisó los genitales y yo ví su cara de sorpresa cuando me vió, ya que pienso que muy pocas veces había visto unos genitales masculinos rasurados y luego ella tratando de disimular la situación, tomó mis testículos y los palpó y examinó cuidadosamente, luego tomó mi pene y también lo palpó y casi diría que acarició con mucho cuidado, aunque yo estaba notando su turbación.

Mi amiga que estaba escuchando mi relato parece que también se excitó, no se si era por imaginarse mi zona púbica razurada o por el relato en sí. Seguimos bailando y ella le dijo al Disc Jokey que pusiera una canción de “Happy Birthday”, me cantó y luego me besó en la boca y después yo aproveché dos ocasiones más y la besé. Y nos fuimos calentando y entre baile y descanso nos acariciamos por diferentes partes del cuerpo, sin llegar a insinuar un deseo claro de sexo. Terminamos de bailar como a las 2 am y salimos supuestamente dispuestos a dormir. El camino obliga a pasar cerca de mi casa y yo le dije que si quería conocer mi apartamento y ella me dijo que que íbamos a hacer y yo le dije que solo seguir bailando y me dijo que sí.

Llegamos, nos preparamos un poquito de ron y seguimos bailando. Ella se sentó después de bailar una salsa y yo me senté a su lado en un sofá (que es sofacama), empezamos a mirarnos a los ojos y le pregunté si estaba cansada y me dijo que si, entonces le mostré mis piernas y ella recostó la cabeza allí. Nos quedamos mirando largo rato a los ojos y luego yo comencé a besarla, primero suave y luego me fui calentando y empecé a buscar su lengua y depronto no se sabía quien buscaba a quien, y le besaba las orejas y por detrás y luego el cuello, después metí mi mano por el escote de su chaqueta y empecé a acariciar sus senos, tenía un sostén que los hace parecer más grandes de lo que son, pero me gustó su tamaño y sus pezones son bien pequeñitos pero muy paraditos y yo me estaba volviendo loco con mis manos y mi boca. En un abrir y cerrar de ojos le desabroché el sostén y luego la chaqueta y ella se incorporó y ayudó a quitarse las prendas, yo me deleité con sus senos entre mi boca un buen rato y empecé a pasar mis manos por encima de la ropa sobre su vulva y ella me dijo que teníamos que parar porque aun tenía la regla.

Eso me desanimó un poco, pero seguí acariciándola por encima del pantalón, un Slack negro y seguía besando sus senos y su cuello y su boca. Ella insistió con lo de la regla, pero yo le dije entonces que no había problema, que nos recostáramos y que ya no pasaría nada, sin embargo le desabroche el slack y le bajé la cremallera, luego extendí el sofacama y nos recostamos, ella se quedó quieta y yo también aunque comencé a rozar su piel con las yemas de mis dedos muy lentamente, hasta que llegué al borde de su ropa interior y ella me tomó la mano y me dijo que no siguiera y yo le susurré “Solo quiero acariciarte y no más” y ella se dejó, entonces yo metí mis manos entre sus panties y sentí que su zona genital estaba totalmente razurada de largo y eso me excitó muchisimo, entonces seguí decididamente a buscar sus labios vaginales y saber en realidad en que estado estaba ella.

Sentí que tenía toalla higiénica, pero no la sentí mojada y me decidí a seguir adelante, me puse encima de ella y volví a besarle los senos y el vientre y ella metió su mano entre mis blue jeans y buscó mi pene, también quería comprobar y sentir mi zona genital rasurada y se detuvo un tiempo tocando y acariciando la piel alrededor de mi pene y de mis testículos y sus caricias me estaban transportando a la luna. Luego me desabrochó el pantalón y se levantó para mirar mi zona depilada y yo aproveché para quitarle los slacks y las medias y ya solo quedó en panties.

Volví a meter mi mano entre sus panties y sentí sus labios vaginales gruesos y calientes, pero secos y deslice el dedo del centro en su abertura y comprobé como cosa curiosa, que a pesar de que en la parte externa estaban secos, suaves y muy calientes, por dentro su cueva estaba ardiente y totalmente inundada de Jugos. Entonces volví a acariciar toda la zona buscando su clítoris y me dediqué a acariciar y meter entre mis dedos y hacerla enloquecer de excitación. Ella mientras tanto, tenía mi pene entre sus manos y subía y bajaba mientras se calentaba aun más me dijo “Espera…” Se inclinó para quitarse las botas, yo le ayudé un poco y me decidí a quitarme también toda mi ropa y quedé totalmente desnudo ante sus ojos, me incliné y tomé sus panties y los retiré lentamente disfrutando de la vista de su sexo, cosa que me encanta hacer, estaba toda excitada y ya tenía separados los labios interiores y se veía toda mojada, no espere más, puse mi pene en la entrada de su cuevita y empujé lentamente y ella se retorció, mi pene es como de 16 cm y se lo metí de una vez hasta el fondo y ella suspiró, empezamos a movernos los dos al mismo tiempo y fuimos aumentando el ritmo poco a poco hasta que cogimos un buen ritmo, yo buscaba su boca y ella mi lengua mientras yo sentía como llegaba al final de sus entrañas.

Ella apretaba con sus labios vaginales mi pene y eso hacía que yo sintiera que la gran explosión estaba por llegar así que le dije que parara un poco y ella entendió. Nos miramos a los ojos y ella se incorporó y yo me puse boca arriba, ella se sentó a horcajadas sobre mi cuerpo y yo le dije “Por favor, cabálgame” y ella rodeó mi pene con sus manos y lo puso nuevamente en la entrada de su cueva y volvió a tomar el mismo ritmo y yo le ayudaba, cuando ella bajaba yo subía y así podía sentirla hasta el fondo. Volví a sentir que estaba a punto de venirme y ella no se cuantas veces lo había hecho así que aumentó el ritmo y así continuó hasta que sintió mi descarga en su interior, fué un momento espectacular y los dos gritábamos y sentíamos como el otro estaba bien arriba, luego nos recostamos y quedamos dormidos inmediatamente. Como a la media hora me desperté y ya estaba amaneciendo y ella también lo hizo, se vistió a la carrera y me dijo que la llevara a casa rápido antes que la mamá despertara. Al llegar me dió un gran beso y me dijo…..”Feliz cumpleaños”.

Autor: Anonimo
Resumen: No sabia que el mal comportamiento de Pamela, mi hijastra, era por que estaba enamorada de mi.

Contenido: La siguiente aventura sexual que les contaré, no fue buscada a propósito, sino que fue de forma natural.

Me case con Lorena, quien ya tenía una hija de nombre Pamela de 18 años, una trigueña preciosa igual que su madre, ojos negros igual que su cabellera, unos senos bien desarrollados sin exagerar y unas preciosas nalgas llenitas que le hacen agua la boca a cualquiera.
Durante mi noviazgo con Lorena, mi relación con Pamela fue muy buena, tomamos confianza rapidamente, era muy atenta conmigo y siempre nos acompañaba cuando saliamos al cine o al super. Siempre ha sido coqueta y sexy conmigo, pero sin mala intención de por medio, eso pensaba. El problema empezó después de casarnos, su comportamiento cambió. Ya no era atenta, no obedecía a su madre, no era muy comunicativa con ambos, en fin, yo creia que eran celos por su madre, ya que casi todo el tiempo habian vivido solas con Lorena.

Pasaron tres meses después de la boda y Pamela seguia con su misma actitud, pero de repente toda la situación cambio. El día de una fiesta de aniversario concluía con un baile por la noche. En la tarde Pamela nos había llamado con Lorena a su habitación para verla con el traje que usaria en la fiesta, como en esta epoca del año hay un calor intenso, ella vestía una falda corta y una blusa escotada que le hacía juego (bueno yo no se mucho de moda), y unos zapatos con tacones altos descubiertos. Se veía preciosisima!, en ese momento me di cuenta que su cuerpo era el de una mujer hecha, la falda dejaba ver unas preciosas piernas, con lindos muslos curvados; el escote de su vestido enseñaban cierta parte de sus senos que dejaban poco para la imaginación.
Casi entrada la noche, estaba recostado viendo la TV cuando Lorena entra a la habitación interrumpiendo, -Mark, fijate que ha sucedido una calamidad!-, -Que pasó- alcancé a contestestar. -La pareja de Pamela de esta noche no podrá ir a la fiesta, tuvo un inconveniente- me dijo Lorena, y continuó -Amor, será posible que la puedas llevar tú, porque ella no quiere llegar sola-. Tal solicitud me tomó por sorpresa, pero pensando en mejorar las relaciones con Pamela acepté a ir.

Pamela en el viaje de ida, me agradeció el favor de acompañarla a la fiesta. En el vehículo, yo no dejaba de verle las piernas y su escote, de hecho me pilló un par de veces y solo se sonrió.
Llegamos, entramos al salón, era inmenso y habian muchas personas en él. Nos sentamos un rato, varias amigas y amigos llegaron a saludarla y fue sorpresa que ella me presentó como su amigo. Yo me quedé viendola y ella me guiño el ojo y hizo una ademan con sus manos, como tratando de explicar que se burlarian de ella si supieran que va con su padrastro. Además yo podia pasar como un amigo, debido a que a mis 33 años, me conservó muy bien, tengo un cuerpo atletico por el mucho ejercicio que hice años atras.

Al rato salimos a bailar, Pamela se movia muy bien, sabia utilizar muy bien todas sus gracias, ella estaba muy feliz, se veía contenta. De repente que se acercan dos amigas y la saludan y le dicen algo al oido, Pamela sonrié picaramente. Cuando se retiran, le pregunto que le han dicho, -Que esta muy bueno mi novio, que está para comerselo- me responde; yo me sonrío un poco y le digo, -la que está para comersela es otra personita que esta frente a mi-, Pamela se ríe. Cuando ponen musica salsa y merengue, empezamos a bailar pegados, los senos de Pamela varias veces topan con mi pecho, además tengo una inmejorable vista de esas dos montañitas carnosas. Y que decir de su vientre que permanece junto al mio, en pocos minutos obtengo una erección que trato de disimular, pero con poco éxito. Pamela se da cuenta de ello y solo se limita a abrir la boca y sonreir. Cuando llevabamos buen rato de estar bailando, le pido a Pamela que nos sentemos un rato, ella no acepta, me suplica que sigamos y bueno no me hago de rogar. Al poco tiempo ponen musica romantica, ella me toma de las manos y recuesta su cabeza en mi pecho, unos minuto después me dice al oido -Sabes porque me he portado mal contigo ultimamente?- Sin moverme, le respondo -No lo sé Pamela dimelo-, -Porque estoy muy enamorada de ti Mark, siempre te vi como hombre y no como un padrastro, y es mucho trabajo para mi tenerte en mi casa y no decirte que te amo todos los días-, me quedé mudo, no sabia que decir. Ella acercó sus labios a los mios y nos dimos un apasionado beso. Intenté detenerlo, pero lo sentía tan rico y humedo que lejos de impedirlo le aprete su cabeza contra mi, nuestras lenguas se revolvian como serpientes en celo, nuestra saliva se entremezclaba, nuestros vientres se restregaban como fingiendo hacer el amor. No se cuanto tiempo estuvimos asi, pero puedo decirles que fueron varios minutos, en los cuales obtuve una erección colosal. Instintivamente mis brazos la rodearon y aprovechando la oscuridad del salon sobretodo cuando hay musica romántica, le levanté la falda y toque suavemente sus nalgas, me di cuenta que solo llevaba un hilo dental, por lo que recorri todas sus nalgas apretandolas delicadamente. Eso le gustó a Pamela que bajo sus labios a mi cuello acariciandome con su lengua. Que momento!! Al mismo tiempo que nos tocabamos, restregabamos nuestros cuerpos como queriendolos fundir el uno con el otro.

Cuando terminó la música romantica y nos separamos, noté que mi pantalon estaba mojado, junto a la bragueta habia un gran circulo, lo toqué y efectivamente era una pre-eyaculación mía. Me sentí contrariado, Pamela se habia dado cuenta y solo alcanzaba a reir. Le pedi a Pamela irnos al coche, mientras se secaba mi pantalón y por otro lado, debo confesar que, estaba tan excitado que queria seguirla tocando y besando pero en un lugar sin mucha gente. Y Asi ocurrió dentro del vehiculo nos seguimos besando apasionadamente, le baje el escote y empece a besar y mamar sus dos preciosas tetas con sus pezones parados, ella apretaba mi verga sobre el pantalon, para facilitarle el trabajo me abri la bragueta y la saque para que la pudiera tocar y acariciar a su gusto. En pocos segundos los vidrios del coche se empañaron del calor que despedian nuestros cuerpos, segui mamandole los ricos senos, pero mi mano se dirigió a su coñito, lo acaricié sobre su tanguita, dandome cuenta que la tanguita estaba mojadisima, se sentía pegajosa al tocarla con la yema de mis dedos. Hago a un lado su tanguita y acarició su vagina que está completamente depilada, acarició también su clitoris lo cual la hace estremecer y gemir fuertemente. Ella por su parte, me masturba la verga con su mano, con jalones cada vez más fuertes. -Mamita, porque no nos vamos a la parte de atras del coche?- le propongo; Ella acepta sin vacilar, nos pasamos hacia atrás, me quito el pantalon y la camisa, ella se quita la blusa, la falda y los zapatos, quedando ella solo con su tanguita puesta.

Luego Pamela se sube sobre mi, pero antes me ha bajado mi boxer, me comienza a besar nuevamente y sus nalgas se restriegan sobre mi erecta verga, Yo ya no pude más y levantó su trasero le corro su tanguita a un lado, colocó mi falo en la entrada de su vagina y la dejo caer para ensartarla, mi verga fue penetrandola lentamente, ella aulló y gimió mientras su vagina era recorrida por mi duro miembro, que se acomodó dentro por completo. Pamela se movia de adelanta hacia atras, de arriba hacia abajo, clavandosela completa. Yo por mi parte, le chupaba sus pezones y le apretujaba sus preciosas nalgas siguiendo sus movimientos de cintura. En un instante sentí como se corria y mojaba todo lo largo de mi verga, pero no se detuvo, siguió follandome el miembro. Inserté la yema de mi dedo medio en su culo, no dijo nada, luego lubrique mi dedo con los liquidos que salian de su vagina y le meti la mitad del dedo, ella se movía freneticamente como culiando mi dedo, entonces le dejé ir por completo dos dedos dentro de su culito. Que cuadro aquello!!, Le ensartaba la vagina con mi verga, le tenia dos dedos en el culo y le chupaba y mordía las tetas!.

Depués de un segundo orgasmo de Pamela, como pude la coloque en cuatro dentro del coche, sus nalgas me quedaba casi en la cara, alli me di cuenta de la perfección de estas, la tomé de las nalgas con las manos, las separé y le di una lamida de culito, mientras le metí dos dedos en su vagina. Pamela casi chilló del placer, y mientras me la comía me dijo cosas sucias que jamás la habia oido decir.
Retire mi boca de su culo y le dejé ir la verga por el culo, por la lubricación no hubo mucha oposición, eso si, su canalito era bien estrecho, pero me encantó la presión que ejercia sobre mi miembro tratando casi de ahorcarlo. La estuve culiando varios minutos, los dos gemímos intensamente, hasta que me vine a chorros dentro de su culito rico, mi verga palpitaba cada vez que emanaba un chorro de esperma, me deje caer sobre ella, cansado pero satisfecho. Saque mi verga de su culo y cayó de él un chorrito de leche caliente a través de sus muslos. Ella me confesó que también habia terminado otra vez.

Nos vestimos, encendí el coche y nos fuimos para la casa, no había terminado todo, en el camino Pamela me sacó la verga del pantalon y me dió una mamada de agradecimiento (segun me dijo ella), traté de ir a una velocidad lenta, lo hacia tan bién que no quería llegar a la casa aún. Llegue al climax unas cuadras antes de llegar, le inundé su boquita con un gran chorro de esperma; Pamela se lo tomó todo, no dejo nada.

Pasaron dos semanas y no tuvimos otro encuentro. Hasta que mi esposa me comunicó que un su primo habia fallecido y que iba ir al sepelio y que aprovecharía para visitar otros familiares que no veia desde hace años, y como yo trabajaba y Pamela no podia perder clases, iria sola por una semana.

Para resumirselos, esa semana fue basicamente una luna de miel con Pamela, follamos todos los días, la coji en la cocina, sobre la mesa del comedor, en nuestra cama matrimonial. Le llenaba sus tres hoyitos de leche todos los días. Temprano antes de irse al colegio por las mañanas teniamos sexo oral por medio de una 69 y luego me la cogía duro. Por la noche nos bañabamos juntos antes de coger como conejos. Estoy gozando esta parte de mi vida. No se cuando se acabe y no quiero que acabe.